domingo, 15 de febrero de 2009

Nuevo proyecto

Como cada año por estas fechas, tanto a mi infatigable amiga Encarni como a mí, ya nos está rondando por la cabeza el Camino que andaremos el próximo verano. Y esta vez, nos apetece cruzar la frontera y hacer parte de la Vía del Piemont-Pyrénéen.

Empezamos a hablar de ello hace cosa de un mes, cuando Encarni me explicó que en la última guía que compró para hacer el Camino Aragonés, el autor recomendaba recorrer la ruta de Lourdes a Saint-Jean-Pied-de-Port. La idea me encantó. Aunque si por mí fuera, me iría a Narbonne, que es donde empieza el Camino y recorrería los kilómetros que nos diera de sí el tiempo del que dispongamos, para otro año, seguir desde allí. En cambio, mi compañera prefiere sólo hacer la última parte de la ruta por Francia y alargar los días, andando ya por tierras hispanas.
Aún faltan muchos meses y ya veremos lo que decidimos al final. Encarni prefiere probar sólo unas pocas jornadas en el país vecino, porque ninguna de las dos sabemos francés. Ella nunca lo ha estudiado y yo sólo lo hice un año. Además, que nadie se moleste, pero el francés es un idioma que no me gusta nada... Y los franceses son bastante suyos con su lengua, así que no sabemos si tendremos muchos problemas de comunicación. Leí un comentario de un peregrino español que explicaba su aventura por un camino en Francia. Contaba que entró en una panadería y pidió pan, pero la dependienta no se dio por enterada hasta que él pronunció bien la palabra. Qué pensaba que le estaba pidiendo? Alcachofas?

No hay comentarios:

Publicar un comentario